Información

Ha accedido a los Los alimentos de Madrid archivos del weblog de Febrero, 2011.

Febrero 2011
D L M M J V S
« Ene   Abr »
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728  

Archivo para Febrero 2011

Las ventas en alimentación se mantienen en 2010 por la caída general de precios

Los españoles gastaron el año pasado 58.128 millones de euros en alimentos frescos y envasados. En los primeros las ventas aumentaron un 0,4 por ciento mientras que los segundos hicieron lo propio en un 2 por ciento.

 vinos-y-mucho-mas.png

Las ventas de alimentos se mantuvieron estables en 2010, debido al descenso general de los precios de un 1 por ciento, según un informe de la compañía de análisis Nielsen, que apunta que los españoles gastaron el año pasado 58.128 millones de euros en alimentos frescos y envasados (84 por ciento del gasto).

El Anuario 2011: La Guía de los Mercados de Gran Consumo, presentado hoy en Madrid, que el año pasado el gasto en productos de consumo básico se elevó 69.200 millones de euros.

El responsable de servicios a la distribución de Nielsen, José Ramón Díaz, ha destacado durante la presentación que los datos del año pasado confirman que los hogares españoles vuelven a aumentar su consumo, aunque de nuevo se cubren las necesidades básicas con una cesta de la compra “más barata”, recoge Efeagro.

En este situación general de “débil crecimiento”, los sectores que más sufrieron fueron el de bebidas y el de la hostelería, según Díaz.

En cuanto a las previsiones para 2011, los responsables de este informe han adelantado que factores como la subida del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) a mediados de 2010 y los incrementos de determinadas materias primas permiten augurar avances en los precios de los alimentos de entre un 1 y un 2 por ciento.

Respecto al sector de la alimentación envasada, el estudio destaca que creció un 0,5 por ciento al aumentar un 2 por ciento su volumen de ventas, mientras que sus precios registraron un retroceso de un 1,5 por ciento.

Los productos frescos, por su parte, se abarataron un 0,2 por ciento el año pasado, en tanto el volumen de ventas subió un 0,4 por ciento, por lo que el mercado total subió un 0,2 por ciento.

El anuario resalta que, comparados con 2009, casi todos los sectores de gran consumo mostraron un “comportamiento positivo” salvo las bebidas, tanto las no alcohólicas (-2,5 por ciento frente al +2,9 por ciento de 2009), como las alcohólicas (0,2 por ciento frente al -1,5 por ciento de 2009).

En alimentación, los crecimientos se mantienen en un 1,3 por ciento, frente a la caída del 1,2 por ciento de 2009, mientras que los refrigerados, congelados, charcutería y quesos avanzaron un 0,6 por ciento, frente a la caída de un 1,5 por ciento del año anterior.

En relación a la conocida como “marca blanca” o de distribución, el estudio refleja que se ha visto beneficiada por la crisis económica y que en 2010 siguió ganando cuota hasta llegar al 33,1 por ciento de todas las ventas de productos de gran consumo (31,9 por ciento en 2009).

Sin embargo, pese a este avance, los expertos de Nielsen han constatado que su ritmo de crecimiento fue menor que en ejercicios anteriores, aunque se produjo en todas las secciones.

En el caso concreto de la alimentación, supone ya un 38,8  por ciento de las ventas, lo que supone 1,4 puntos más que el año anterior, y en bebidas se coloca en un 18,2 por ciento , frente al 17,4 por ciento de 2009.

Respecto al sector de la hostelería y colectivos (Horeca), el informe constata que fue, junto al de las bebidas, el que peor evolución mostró el año pasado, con ventas de 21.000 millones de euros, lo que supone un retroceso del 4,4 por ciento respecto a 2009. Este descenso, según precisa, ha afectado a alimentación envasada (-3,4  por ciento); bebidas no alcohólicas (-3,4 por ciento); alcohol (-5,4 por ciento) y productos frescos (- 6,3 por ciento).

Añade que en España existen 413 hipermercados (2 más que en 2009); 2.674 grandes supermercados (68 más); 3.525 supermercados “discount” (39 más) y 9.813 supermercados medianos y pequeños (13 menos), en tanto que los comercios tradicionales continúan descendiendo al ritmo de un 3,9 por ciento y que, de los 41.466 actuales, 24.600 se dedican a alimentación.

El Ayuntamiento de Madrid rebaja los requisitos para abrir un comercio de alimentación

El Ayuntamiento de Madrid ha decidido rebajar los requisitos necesarios para abrir un comercio de alimentación en la capital, por ejemplo al no exigir plazas de aparcamiento para los pequeños y medianos establecimientos en la almendra central y los cascos históricos. Según ha informado el alcalde, en rueda de prensa, la Junta de Gobierno a aprobado la modificación de las normas urbanísticas del Plan General para el uso terciario comercial, con el objetivo de adaptarlas a la legislaciones europea y estatal en coherencia con el principio de libertad de establecimiento, que exige un tratamiento no discriminatorio para los diferentes tipos de comercio.

…. ha dicho que esta “simplificación” de las condiciones “supone un impulso a la reactivación de este sector económico estratégico para la ciudad, que hasta el momento encontraba numerosas trabas para instalarse en las zonas urbanas más consolidadas. La medida contribuye a la revitalización del centro urbano y a la generación de empleo”.

La modificación establece una nueva definición de pequeño y mediano comercio y elimina la distinción entre comercio alimentario y no alimentario en la clasificación de usos comerciales.

La normativa actual diferencia el comercio alimentario del no alimentario e impone exigencias distintas a los establecimientos en función del tipo de producto comercializado.

La nueva normativa simplifica las categorías comerciales y toma como único criterio la superficie de las mismas.

Desde este momento se considerará pequeño comercio el que tenga hasta 500 metros cuadrados de superficie de venta, cuando ahora está dividido en dos categorías: hasta 120 metros cuadrados para comercio alimentario y hasta 500 para el no alimentario.

El mediano comercio será aquel que tenga entre 500 y 2.500 metros cuadrados de superficie de venta -ahora el alimentario era hasta 750 metros cuadrados y no alimentario hasta 2.500- y la gran superficie comercial será la que tenga más de 2.500 metros cuadrados destinados a la venta.

La nueva normativa establece condiciones particulares de control ambiental y territorial en función de si se trata de un local independiente o agrupado, y en función de su superficie y localización.

Se requerirá la redacción de un Plan Especial de Control Ambiental de Usos para la implantación de grandes superficies de local único con 2.500 metros cuadrados y para la agrupación de locales con una superficie igual o superior a 4.000 metros cuadrados situados en localizaciones interiores a la M-30 y de 8.000 metros cuadrados en localizaciones exteriores a la misma.

La normativa facilita la tramitación requerida para su implantación al excluir la obligación de tramitar un Plan Especial Temático, obligatorio hasta ahora, dado que entiende que otros instrumentos de planeamiento aprobados garantizan la correcta inserción de las grandes superficies comerciales en el entorno urbano.

La modificación también ajusta el número de plazas de aparcamiento asociadas al comercial considerando la localización de los establecimientos.

Para establecer los nuevos parámetros se ha considerado que el pequeño y mediano comercio en la actualidad no parece suponer un foco de atracción para el vehículo en las zonas centrales de la ciudad. Característica que se suma en ocasiones a la imposibilidad de construir las plazas de aparcamiento exigidas en el centro histórico.

Considerando estos factores, la nueva normativa no exigirá plazas de aparcamiento para el pequeño y mediano comercio situado en la almendra central y los cascos históricos.

En cuanto a los centros comerciales situados fuera de la M-30, para el pequeño comercio no se establece dotación mínima; para el mediano comercio se establece una plaza por cada 100 metros cuadrados de superficie de venta, y para la gran superficie comercial se impone un mínimo de dos plazas aumentando en una plaza más por cada 500 metros cuadrados.

Respecto a la carga y descarga, la norma establece el número de plazas en función de la situación y de la superficie destinada a la venta.

|